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		<title>Criptanense Cat&#243;lico</title>
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			<title>Fallecimiento del P. Marcial Maciel</title>
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			<pubDate>Sat, 02 Feb 2008 14:04:41 +0000</pubDate>
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			<description>Marcial Maciel Degollado  P&#225;gina 1 | P&#225;gina 2 Fundador de la Legi&#243;n de Cristo y del Movimiento Regnum Christi Marcial Maciel naci&#243; en Cotija de la Paz, (Michoac&#225;n, M&#233;xico) el 10 de marzo de 1920. Su madre, Maura Degollado Gu&#237;zar, era sobrina de san Rafael Gu&#237;zar y Valencia e inculc&#243; a sus hijos la piedad y la caridad cristianas, educ&#225;ndolos a salir al paso de las necesidades materiales y espirituales de los dem&#225;s. La poblaci&#243;n de Cotija a inicios del siglo XX se distingu&#237;a por una sentida religiosidad, expresada en variadas tradiciones piadosas y en el florecimiento de vocaciones sacerdotales y religiosas, habiendo sido esta localidad cuna de seis obispos. Cuando Marcial estaba para cumplir siete a&#241;os, lleg&#243; a su pueblo el movimiento cristero, un alzamiento armado de cat&#243;licos en defensa de la libertad religiosa. La inseguridad de la &#233;poca movi&#243; a la familia Maciel a trasladarse a Jamay (Jalisco) y Zamora (Michoac&#225;n), donde Marcial recibir&#237;a clandestinamente su primera comuni&#243;n. Vivi&#243; sus primeros a&#241;os en un ambiente marcado por el testimonio heroico de numerosos cristianos en los tiempos de la persecuci&#243;n religiosa. Cuando ten&#237;a nueve a&#241;os de edad, el Gobierno mexicano y la Iglesia acordaron los llamados arreglos y se disolvieron las tropas cristeras. De nuevo en Cotija, Marcial continu&#243; su educaci&#243;n cristiana, recibiendo instrucci&#243;n primaria en la escuela privada de la Srta. Mar&#237;a Neri y aprendiendo particularmente del ejemplo de su madre. Ya adolescente, contemplando el cementerio, las casas y gentes de su pueblo desde una colina aleda&#241;a, Marcial pens&#243; que, al final de la vida, &#171;s&#243;lo queda lo que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos&#187; (Palabras en el Aula Pablo VI del Vaticano, 4 de enero de 1991) y su caridad hacia los pobres se hizo constante y lleg&#243; a caracterizarlo ante los dem&#225;s.A los quince a&#241;os, predominando todav&#237;a un ambiente hostil hacia la Iglesia, ingres&#243; en el seminario que su t&#237;o abuelo san Rafael, obispo de Veracruz, ten&#237;a operando clandestinamente en la Ciudad de M&#233;xico. En 1936, en la solemnidad del Sagrado Coraz&#243;n de Jes&#250;s, orando delante del sagrario, experiment&#243; un impulso interior que &#233;l interpret&#243; como la llamada de Dios a reunir un grupo de sacerdotes que recorrieran todo el mundo transmitiendo sin descanso el amor de Jesucristo. Esta idea habr&#237;a de fructificar, a&#241;os despu&#233;s, en la fundaci&#243;n de la Congregaci&#243;n religiosa de los Legionarios de Cristo y, posteriormente, del Movimiento Regnum Christi. De septiembre de 1938 a junio de 1940, Marcial estudi&#243;, por cuenta sucesiva de las di&#243;cesis de Chihuahua y de Cuernavaca, en el seminario interdiocesano que los obispos mexicanos hab&#237;an establecido el a&#241;o anterior en Montezuma (Nuevo M&#233;xico, Estados Unidos). Al compartir con sus compa&#241;eros sus planes fundacionales, fue expulsado del centro. Su recuerdo como hombre de oraci&#243;n perdurar&#237;a entre sus compa&#241;eros.Continu&#243; sus estudios de teolog&#237;a bajo el Obispo de Cuernavaca, Mons. Francisco Gonz&#225;lez Arias, t&#237;o lejano suyo. Al mismo tiempo, comenz&#243; a juntar algunos muchachos para dar inicio a su fundaci&#243;n; algunos de ellos ser&#237;an los primeros cofundadores. As&#237;, con la bendici&#243;n de este obispo, el 3 de enero de 1941, se estableci&#243; una comunidad a modo de seminario menor, constituida por trece adolescentes y el joven fundador de veinte a&#241;os. Se reunieron en las habitaciones prestadas de una casa de la Ciudad de M&#233;xico. Desde mayo de ese a&#241;o, la escuela contar&#237;a con casa propia en Tlalpan (M&#233;xico, D.F.). En los a&#241;os siguientes, Marcial estudiar&#225;, recabar&#225; limosnas, atender&#225; a la formaci&#243;n de los alumnos y buscar&#225; nuevas vocaciones. El 26 de noviembre de 1944, el fundador de la Legi&#243;n de Cristo fue ordenado sacerdote en la Bas&#237;lica de Nuestra Se&#241;ora de Guadalupe en Ciudad de M&#233;xico, rodeado por sus familiares, algunos bienhechores y un grupo creciente de j&#243;venes que tambi&#233;n dedicar&#225;n su vida con empe&#241;o a la fundaci&#243;n de la nueva obra. El P. Maciel, despu&#233;s de visitar Espa&#241;a y Roma, entre mayo y junio de ese a&#241;o, pudo llevar en septiembre a parte de los seminaristas a Comillas (Cantabria, Espa&#241;a), para que &#233;stos estudiaran en la prestigiosa universidad pontificia de aquella localidad. Aunque no faltaron las adversidades, el 13 de junio de 1948, el Obispo de Cuernavaca, Mons. Alfonso Espino y Silva, erigi&#243; can&#243;nicamente la Congregaci&#243;n religiosa de los Misioneros del Sagrado Coraz&#243;n y de la Virgen de los Dolores, que m&#225;s tarde se llamar&#237;a de los Legionarios de Cristo. Los miembros del instituto, incluyendo a los seminaristas menores, sumaban el medio centenar.En el coraz&#243;n del siglo de las ideolog&#237;as, de la secularizaci&#243;n y del pragmatismo, Marcial Maciel predica que la felicidad humana se encuentra en la amistad personal con Jesucristo. Para ayudar este mundo que &#171;se apaga y muere por falta de Cristo&#187; (Carta de Marcial Maciel, 2 de julio de 1946), intenta reunir un grupo de hombres y mujeres que conozcan, vivan y prediquen el amor de Cristo, comprometidos a dar lo mejor de s&#237; mismos en el esfuerzo por comunicarlo eficazmente a su pr&#243;jimo. En los a&#241;os 40, el fundador de la Legi&#243;n de Cristo viaja y advierte que la sociedad se seculariza progresivamente y le parece que no se logra percibir que &#8211;como lamentar&#225; Pablo VI en 1975&#8211; &#171;la ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestra &#233;poca&#187; (Evangelii nuntiandi, 20). P&#237;o XII le confirmar&#225; en su intuici&#243;n: los legionarios habr&#225;n de ser &#171;como un ej&#233;rcito en orden de batalla&#187; (Cantar de los Cantares, 6, 10) y habr&#225;n de empe&#241;arse en la formaci&#243;n de cat&#243;licos con liderazgo para los nuevos tiempos (Audiencias privadas de junio de 1946 y mayo de 1948). El Movimiento Regnum Christi ser&#225;, desde los a&#241;os 60, uno de los principales instrumentos mediante el cual el P. Maciel buscar&#225; formar ap&#243;stoles genuinamente cristianos. Un aspecto muy hermoso del movimiento es que algunos de sus miembros consagrar&#225;n toda su vida a Dios en pobreza, castidad y obediencia, dedic&#225;ndose a tiempo completo a las obras de apostolado. Los Legionarios de Cristo alcanzaron el reconocimiento como congregaci&#243;n de derecho pontificio mediante el &#8220;Decreto de alabanza&#8221; en febrero de 1965, otorgado por Pablo VI. En los a&#241;os socialmente turbulentos que siguieron al Concilio Vaticano II, la Legi&#243;n de Cristo recibi&#243; un siempre creciente n&#250;mero de vocaciones, consolid&#243; su unidad interna y extendi&#243; su labor apost&#243;lica. En 1970, Pablo VI confi&#243; a la congregaci&#243;n la Prelatura de Chetumal (hoy de Canc&#250;n-Chetumal), territorio de misiones en M&#233;xico, guiada durante varias d&#233;cadas por Mons. Jorge Bernal Vargas, L.C., y que, desde finales de 2004, est&#225; bajo el ministerio pastoral de Mons. Pedro Pablo Elizondo C&#225;rdenas, L.C. Como medio para transmitir el carisma recibido de Dios, el P. Maciel, adem&#225;s de las conversaciones personales, dej&#243; un abundante conjunto de conferencias y un amplio epistolario. Escribi&#243; tambi&#233;n las obras fundamentales de toda fundaci&#243;n religiosa, a saber, las constituciones de la Legi&#243;n de Cristo y los estatutos del Movimiento Regnum Christi, aprobados por la Santa Sede respectivamente en 1983 y 2004. Bajo su mandato de director general (hasta enero de 2005) y su atenta mirada de fundador, se fueron sucediendo las fundaciones en varias naciones, cimentadas sobre la dedicaci&#243;n de numerosos sacerdotes y de personas consagradas. Actualmente los Legionarios de Cristo tienen tres obispos, unos setecientos cincuenta sacerdotes y cerca de dos mil quinientos aspirantes, novicios y religiosos en formaci&#243;n, con centros establecidos en 20 pa&#237;ses del mundo; y el Regnum Christi cuenta actualmente con setenta mil miembros; procedentes de unas cuarenta nacionalidades distintas. Algunos de los cofundadores fallecieron antes que &#233;l, dejando fama de vida ejemplar, entre ellos los PP. Francisco Orozco Y&#233;pez, Herminio Morelos, Faustino Pardo, Adalberto Valenzuela, Antonio Lagoa, Rafael Arum&#237;, Jos&#233; Mar&#237;a Escribano, Javier Tena y Carlos Mora. El P. Maciel fue uno de los impulsores de la renovaci&#243;n de la formaci&#243;n sacerdotal posterior al Concilio Vaticano II. Insisti&#243; en la imitaci&#243;n y seguimiento de Cristo y en la importancia de la formaci&#243;n humana. En unas d&#233;cadas de cierre y lenta reapertura de seminarios en Iglesia, la Legi&#243;n de Cristo abri&#243; veinte seminarios menores, nueve noviciados y cuatro centros de humanidades, filosof&#237;a y teolog&#237;a para la formaci&#243;n de los religiosos legionarios. El Centro de estudios superiores de los legionarios de Cristo en Roma forma hoy m&#225;s de 400 religiosos. El P. Maciel public&#243; La formaci&#243;n integral del sacerdote (Madrid 1990), libro sucesivamente traducido a ocho idiomas en el que trata algunos temas que luego abordar&#237;a la exhortaci&#243;n apost&#243;lica postsinodal Pastores dabo vobis (1992). Se interes&#243; por apoyar con asesor&#237;a, personal o recursos a algunos seminarios de di&#243;cesis particularmente necesitadas. Su inquietud principal en este campo fue la formaci&#243;n de formadores de sacerdotes diocesanos, tema del que habl&#243; con Juan Pablo II por primera vez el 27 de enero de 1980. En 1985, con la ayuda de formadores legionarios experimentados, dio origen al Centrum pro educatoribus seminariorum y, en 1991 y 2001, fund&#243; dos seminarios mayores en Roma y en Sao Paulo (Brasil), para una preparaci&#243;n selecta del clero secular, en los que, para finales de 2007, se hab&#237;an preparado casi quinientos sacerdotes. Bajo su impulso, en los a&#241;os 90 los legionarios de Cristo fundaron un centro para la formaci&#243;n de sacerdotes diocesanos y la revista Sacerdos. En 2004, la Legi&#243;n de Cristo estableci&#243; el Instituto Sacerdos para coordinar y proyectar varias de estas iniciativas que buscan ayudar al clero diocesano. Deseando orientar el estudio de las ciencias eclesi&#225;sticas en plena adhesi&#243;n al magisterio de la Iglesia, el P. Maciel, apoyado en un grupo de sacerdotes legionarios con amplia experiencia acad&#233;mica, fund&#243; en Roma el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum (1993), en el que nacer&#237;a la primera facultad eclesi&#225;stica de Bio&#233;tica del mundo (2001). En 1986, un grupo de sacerdotes legionarios, animados por el P. Maciel, lanz&#243; la revista de cultura cat&#243;lica &#171;Ecclesia&#187;, en la que escribir&#237;a, entre otros, el Card. Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI.Una aportaci&#243;n del P. Maciel al servicio de los dem&#225;s ha sido la puesta en marcha, principalmente a partir del Regnum Christi, de una red internacional de voluntariado cat&#243;lico que ha movilizado, cientos de miles de personas en distintas &#225;reas apremiantes de la vida social y eclesial. En una &#233;poca de evidentes necesidades educativas en Am&#233;rica Latina, este sacerdote fund&#243; el Instituto Cumbres (1954), primera obra apost&#243;lica de la Legi&#243;n de Cristo, y la Universidad An&#225;huac (1964), ambas en la Ciudad de M&#233;xico. Cont&#243; con la ayuda de varios sacerdotes legionarios, que hicieron posible estas fundaciones. Estas dos instituciones ser&#237;an las pioneras de una cadena educativa que ha superado ya los doscientos centros, alcanzando a unos 130.000 alumnos en veinti&#250;n pa&#237;ses entre las que se encuentran 17 universidades y 40 centros de educaci&#243;n superior. Desde mediados de los a&#241;os 60, el P. Maciel promovi&#243; clubes juveniles de formaci&#243;n cristiana y cre&#243;, en colaboraci&#243;n con sacerdotes legionarios y miembros del Regnum Christi, la organizaci&#243;n de adolescentes cat&#243;licos ECYD (a&#241;os 70) y la red de ni&#241;os NET (Nueva Evangelizaci&#243;n para el Tercer milenio, a&#241;os 90). En los a&#241;os 70, impuls&#243; algunas instituciones en favor de la familia, como FAME y Alfa y Omega. Bajo el liderazgo de los miembros del Regnum Christi, desde 1986, los grupos de Juventud Misionera y, a&#241;os despu&#233;s, de Familia Misionera&#184; Color Misionero (ni&#241;as), Fuego Misionero (ni&#241;os) han colaborado peri&#243;dicamente en la atenci&#243;n religiosa de un n&#250;mero creciente de poblaciones con poca presencia sacerdotal. En el a&#241;o 2007, fueron 70,000 los misioneros durante la Semana Santa. Entre los misioneros de Semana Santa se encontraban tambi&#233;n decenas de miles de catequistas locales animados por los Evangelizadores a Tiempo Completo, un apostolado que, desde 1989, forma y acompa&#241;a agentes de pastoral que se dedican a tiempo completo a animar la catequesis y la vida cristiana bajo la direcci&#243;n de sus p&#225;rrocos y ...  obispos. Actualmente, 672 evangelizadores de tiempo completo trabajan en 56 di&#243;cesis de cinco pa&#237;ses. Desde 1996, a las misiones populares de evangelizaci&#243;n se sumaron varias misiones m&#233;dicas. El P. Maciel ide&#243; el instituto catequ&#233;tico pontificio Escuela de la Fe (1976), actualmente presente en diez pa&#237;ses del mundo. Para la evangelizaci&#243;n de los mass media, apoy&#243; el inter&#233;s de varios sacerdotes legionarios y miembros del Regnum Christi de desarrollar algunos medios de alcance nacional e internacional como las estaciones de radio y televisi&#243;n &#8220;Hombre Nuevo&#8221; y &#8220;Guadalupe Radio&#8221; en Los &#193;ngeles (California, USA), el portal cat&#243;lico en Internet Catholic.net y el semanario norteamericano &#8220;National Catholic Register&#8221;. En 2004, con la ayuda generosa de miembros del Regnum Christi, cre&#243; la Fundaci&#243;n Altius con el fin de agrupar distintas iniciativas de caridad a favor de los necesitados que hab&#237;an surgido en el seno de las instituciones por &#233;l fundadas desde los a&#241;os 60, como la red de colegios para personas de escasos recursos Mano Amiga, que cuenta hoy con veintiocho colegios en siete pa&#237;ses, los cuatro complejos habitacionales CIDECO (M&#233;xico y El Salvador) para damnificados por desastres naturales y varios programas de asistencia econ&#243;mica y sanitaria.Con el deseo de salir al paso de necesidades particulares de la Iglesia manifestadas por los Sumos Pont&#237;fices, el P. Maciel acometi&#243; diversas obras. Destacan la construcci&#243;n en Roma de la iglesia nacional mexicana consagrada a la Virgen de Guadalupe (1958), el env&#237;o de vocaciones europeas y norteamericanas a Am&#233;rica Latina desde los a&#241;os 50, el incremento de la presencia evangelizadora en Europa desde los a&#241;os 90, la preparaci&#243;n e inicio del apostolado del Regnum Christi en pa&#237;ses de Asia desde la segunda mitad de esa d&#233;cada y la participaci&#243;n en encuentros entre responsables de los nuevos movimientos cat&#243;licos.Por invitaci&#243;n del Santo Padre Juan Pablo II, el P. Maciel particip&#243; en los s&#237;nodos de los Obispos sobre la formaci&#243;n sacerdotal (1990), sobre la vida consagrada (1994), sobre Am&#233;rica (1997) y en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo (1992). Particip&#243; en la presentaci&#243;n oficial a la prensa de la exhortaci&#243;n Pastores dabo vobis (1992) y en dos congresos organizados por dicasterios de la Santa Sede (1995 y 2000). Juan Pablo II le nombr&#243;, en 1993, miembro de la Comisi&#243;n Interdicasterial Permanente para una Distribuci&#243;n m&#225;s Equitativa del Clero en el Mundo y, en 1994, consultor de la Congregaci&#243;n para el Clero. Despu&#233;s de dirigir la congregaci&#243;n durante sesenta y cuatro a&#241;os, el P. Maciel no quiso aceptar, en enero de 2005, una ulterior reelecci&#243;n como director general. Prefiri&#243; que fuese otro sacerdote de la congregaci&#243;n quien, en vida del fundador, asumiese ya esta responsabilidad. Por esta raz&#243;n, el Cap&#237;tulo General eligi&#243; a un nuevo director general en la persona del P. &#193;lvaro Corcuera Mart&#237;nez del R&#237;o.El P. Maciel pas&#243; sus &#250;ltimos a&#241;os, en una vida reservada de oraci&#243;n, con un esp&#237;ritu de obediencia, sumisi&#243;n y amor a la Iglesia cat&#243;lica a la que tanto am&#243; y ense&#241;&#243; a amar, buscando que la Congregaci&#243;n estuviese siempre centrada en el amor a Cristo y en la adhesi&#243;n y servicio totales al Papa y a la Iglesia. Quiso que, en el lugar de su sepultura, hubiese una imagen de la Virgen de Guadalupe a cuyos pies fue ordenado sacerdote.En el libro de Jes&#250;s Colina &#171;Mi vida es Cristo&#187;. Entrevista a Marcial Maciel (Madrid 2003), el P. Marcial Maciel dej&#243; publicada una s&#237;ntesis de su pensamiento. Para &#233;l, la experiencia del amor de Dios, evidenciado sobre todo en la encarnaci&#243;n del Verbo para nuestra salvaci&#243;n, es el punto de partida de una vida cristiana aut&#233;ntica, entendida como b&#250;squeda de correspondencia a ese amor. Por eso, el carisma de la Legi&#243;n de Cristo y del Movimiento Regnum Christi consiste en &#171;conocer, vivir y predicar el mandamiento del amor que Jesucristo Redentor vino a traernos por su Encarnaci&#243;n&#187; (Decreto de la Congregaci&#243;n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost&#243;lica Prot. n. R. 111- 1/2004). La espiritualidad legionaria y del Regnum Christi es cristoc&#233;ntrica, es decir, insiste en el encuentro personal con Cristo, a quien hay que conocer, amar, imitar y comunicar. La autenticidad del cristianismo se prueba en la caridad evang&#233;lica, en el &#171;amor sincero y aut&#233;ntico a nuestros hermanos, a imitaci&#243;n de Cristo&#187; (&#171;Mi vida es Cristo&#187;, Madrid 2003, p. 90), y una de sus manifestaciones necesarias es la benedicencia, el hablar siempre bien de los dem&#225;s. El amor sincero a Cristo y a los dem&#225;s debe desembocar adem&#225;s en el dinamismo apost&#243;lico, que, como expresi&#243;n de amor, habr&#225; de buscar las acciones m&#225;s eficaces para difundir ese amor entre el mayor n&#250;mero de personas con la mayor profundidad posible. Esta tarea, si bien nace de una convicci&#243;n muy personal, no puede desempe&#241;arse individualistamente, sino s&#243;lo en &#237;ntima uni&#243;n con la Iglesia fundada por Cristo, la cual hace posible el encuentro y la comuni&#243;n con &#201;l; por esto, el P. Maciel concibi&#243; la Legi&#243;n de Cristo, el Movimiento Regnum Christi y sus apostolados como instrumentos al servicio de la Iglesia, del Papa y de los obispos y p&#225;rrocos. Quienes viven este carisma insisten mucho &#171;en el car&#225;cter apost&#243;lico de la vocaci&#243;n cristiana&#187; porque, como el mandamiento de la caridad, tambi&#233;n el mandato misionero de Jesucristo se dirige a todos sus disc&#237;pulos y todos los bautizados que tienen un &#171;compromiso de santidad y de evangelizaci&#243;n&#187; (&#171;Mi vida es Cristo&#187;, Madrid 2003, p. 154). De aqu&#237;, la importancia que el Regnum Christi ha dado al papel espec&#237;fico de los laicos, al lado del de los cl&#233;rigos, en la realizaci&#243;n de la misi&#243;n de la Iglesia.Al fundar y desarrollar obras al servicio de la Iglesia y de la sociedad, el P. Marcial Maciel siempre consider&#243; a Dios el protagonista de las gracias que han recibido las miles de personas beneficiadas por lo que &#233;l y muchos sacerdotes y seglares cofundadores con &#233;l han hecho para realizar la Congregaci&#243;n de los Legionarios de Cristo y el Movimiento de apostolado Regnum Christi.    </description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style='float: left;padding-right: 5px; padding-bottom: 5px;'><img src='http://campodecriptana.cuadernosciudadanos.net/Criptanese_catolico/media/Image/Criptanese_catolico/42562.jpg'></div>Marcial Maciel Degollado <br> P&#225;gina 1 | P&#225;gina 2 <br>Fundador de la Legi&#243;n de Cristo y del Movimiento Regnum Christi <br><br>Marcial Maciel naci&#243; en Cotija de la Paz, (Michoac&#225;n, M&#233;xico) el 10 de marzo de 1920. Su madre, Maura Degollado Gu&#237;zar, era sobrina de san Rafael Gu&#237;zar y Valencia e inculc&#243; a sus hijos la piedad y la caridad cristianas, educ&#225;ndolos a salir al paso de las necesidades materiales y espirituales de los dem&#225;s. <br><br>La poblaci&#243;n de Cotija a inicios del siglo XX se distingu&#237;a por una sentida religiosidad, expresada en variadas tradiciones piadosas y en el florecimiento de vocaciones sacerdotales y religiosas, habiendo sido esta localidad cuna de seis obispos. <br><br>Cuando Marcial estaba para cumplir siete a&#241;os, lleg&#243; a su pueblo el movimiento cristero, un alzamiento armado de cat&#243;licos en defensa de la libertad religiosa. La inseguridad de la &#233;poca movi&#243; a la familia Maciel a trasladarse a Jamay (Jalisco) y Zamora (Michoac&#225;n), donde Marcial recibir&#237;a clandestinamente su primera comuni&#243;n. Vivi&#243; sus primeros a&#241;os en un ambiente marcado por el testimonio heroico de numerosos cristianos en los tiempos de la persecuci&#243;n religiosa. <br><br>Cuando ten&#237;a nueve a&#241;os de edad, el Gobierno mexicano y la Iglesia acordaron los llamados arreglos y se disolvieron las tropas cristeras. De nuevo en Cotija, Marcial continu&#243; su educaci&#243;n cristiana, recibiendo instrucci&#243;n primaria en la escuela privada de la Srta. Mar&#237;a Neri y aprendiendo particularmente del ejemplo de su madre. <br><br>Ya adolescente, contemplando el cementerio, las casas y gentes de su pueblo desde una colina aleda&#241;a, Marcial pens&#243; que, al final de la vida, &#171;s&#243;lo queda lo que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos&#187; (Palabras en el Aula Pablo VI del Vaticano, 4 de enero de 1991) y su caridad hacia los pobres se hizo constante y lleg&#243; a caracterizarlo ante los dem&#225;s.<br><br>A los quince a&#241;os, predominando todav&#237;a un ambiente hostil hacia la Iglesia, ingres&#243; en el seminario que su t&#237;o abuelo san Rafael, obispo de Veracruz, ten&#237;a operando clandestinamente en la Ciudad de M&#233;xico. En 1936, en la solemnidad del Sagrado Coraz&#243;n de Jes&#250;s, orando delante del sagrario, experiment&#243; un impulso interior que &#233;l interpret&#243; como la llamada de Dios a reunir un grupo de sacerdotes que recorrieran todo el mundo transmitiendo sin descanso el amor de Jesucristo. Esta idea habr&#237;a de fructificar, a&#241;os despu&#233;s, en la fundaci&#243;n de la Congregaci&#243;n religiosa de los Legionarios de Cristo y, posteriormente, del Movimiento Regnum Christi. <br><br>De septiembre de 1938 a junio de 1940, Marcial estudi&#243;, por cuenta sucesiva de las di&#243;cesis de Chihuahua y de Cuernavaca, en el seminario interdiocesano que los obispos mexicanos hab&#237;an establecido el a&#241;o anterior en Montezuma (Nuevo M&#233;xico, Estados Unidos). Al compartir con sus compa&#241;eros sus planes fundacionales, fue expulsado del centro. Su recuerdo como hombre de oraci&#243;n perdurar&#237;a entre sus compa&#241;eros.<br><br>Continu&#243; sus estudios de teolog&#237;a bajo el Obispo de Cuernavaca, Mons. Francisco Gonz&#225;lez Arias, t&#237;o lejano suyo. Al mismo tiempo, comenz&#243; a juntar algunos muchachos para dar inicio a su fundaci&#243;n; algunos de ellos ser&#237;an los primeros cofundadores. As&#237;, con la bendici&#243;n de este obispo, el 3 de enero de 1941, se estableci&#243; una comunidad a modo de seminario menor, constituida por trece adolescentes y el joven fundador de veinte a&#241;os. Se reunieron en las habitaciones prestadas de una casa de la Ciudad de M&#233;xico. Desde mayo de ese a&#241;o, la escuela contar&#237;a con casa propia en Tlalpan (M&#233;xico, D.F.). <br><br>En los a&#241;os siguientes, Marcial estudiar&#225;, recabar&#225; limosnas, atender&#225; a la formaci&#243;n de los alumnos y buscar&#225; nuevas vocaciones. El 26 de noviembre de 1944, el fundador de la Legi&#243;n de Cristo fue ordenado sacerdote en la Bas&#237;lica de Nuestra Se&#241;ora de Guadalupe en Ciudad de M&#233;xico, rodeado por sus familiares, algunos bienhechores y un grupo creciente de j&#243;venes que tambi&#233;n dedicar&#225;n su vida con empe&#241;o a la fundaci&#243;n de la nueva obra. El P. Maciel, despu&#233;s de visitar Espa&#241;a y Roma, entre mayo y junio de ese a&#241;o, pudo llevar en septiembre a parte de los seminaristas a Comillas (Cantabria, Espa&#241;a), para que &#233;stos estudiaran en la prestigiosa universidad pontificia de aquella localidad. Aunque no faltaron las adversidades, el 13 de junio de 1948, el Obispo de Cuernavaca, Mons. Alfonso Espino y Silva, erigi&#243; can&#243;nicamente la Congregaci&#243;n religiosa de los Misioneros del Sagrado Coraz&#243;n y de la Virgen de los Dolores, que m&#225;s tarde se llamar&#237;a de los Legionarios de Cristo. Los miembros del instituto, incluyendo a los seminaristas menores, sumaban el medio centenar.<br>En el coraz&#243;n del siglo de las ideolog&#237;as, de la secularizaci&#243;n y del pragmatismo, Marcial Maciel predica que la felicidad humana se encuentra en la amistad personal con Jesucristo. Para ayudar este mundo que &#171;se apaga y muere por falta de Cristo&#187; (Carta de Marcial Maciel, 2 de julio de 1946), intenta reunir un grupo de hombres y mujeres que conozcan, vivan y prediquen el amor de Cristo, comprometidos a dar lo mejor de s&#237; mismos en el esfuerzo por comunicarlo eficazmente a su pr&#243;jimo. <br><br>En los a&#241;os 40, el fundador de la Legi&#243;n de Cristo viaja y advierte que la sociedad se seculariza progresivamente y le parece que no se logra percibir que &#8211;como lamentar&#225; Pablo VI en 1975&#8211; &#171;la ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestra &#233;poca&#187; (Evangelii nuntiandi, 20). P&#237;o XII le confirmar&#225; en su intuici&#243;n: los legionarios habr&#225;n de ser &#171;como un ej&#233;rcito en orden de batalla&#187; (Cantar de los Cantares, 6, 10) y habr&#225;n de empe&#241;arse en la formaci&#243;n de cat&#243;licos con liderazgo para los nuevos tiempos (Audiencias privadas de junio de 1946 y mayo de 1948). <br><br>El Movimiento Regnum Christi ser&#225;, desde los a&#241;os 60, uno de los principales instrumentos mediante el cual el P. Maciel buscar&#225; formar ap&#243;stoles genuinamente cristianos. Un aspecto muy hermoso del movimiento es que algunos de sus miembros consagrar&#225;n toda su vida a Dios en pobreza, castidad y obediencia, dedic&#225;ndose a tiempo completo a las obras de apostolado. <br><br>Los Legionarios de Cristo alcanzaron el reconocimiento como congregaci&#243;n de derecho pontificio mediante el &#8220;Decreto de alabanza&#8221; en febrero de 1965, otorgado por Pablo VI. En los a&#241;os socialmente turbulentos que siguieron al Concilio Vaticano II, la Legi&#243;n de Cristo recibi&#243; un siempre creciente n&#250;mero de vocaciones, consolid&#243; su unidad interna y extendi&#243; su labor apost&#243;lica. <br><br>En 1970, Pablo VI confi&#243; a la congregaci&#243;n la Prelatura de Chetumal (hoy de Canc&#250;n-Chetumal), territorio de misiones en M&#233;xico, guiada durante varias d&#233;cadas por Mons. Jorge Bernal Vargas, L.C., y que, desde finales de 2004, est&#225; bajo el ministerio pastoral de Mons. Pedro Pablo Elizondo C&#225;rdenas, L.C. <br><br>Como medio para transmitir el carisma recibido de Dios, el P. Maciel, adem&#225;s de las conversaciones personales, dej&#243; un abundante conjunto de conferencias y un amplio epistolario. Escribi&#243; tambi&#233;n las obras fundamentales de toda fundaci&#243;n religiosa, a saber, las constituciones de la Legi&#243;n de Cristo y los estatutos del Movimiento Regnum Christi, aprobados por la Santa Sede respectivamente en 1983 y 2004. <br><br>Bajo su mandato de director general (hasta enero de 2005) y su atenta mirada de fundador, se fueron sucediendo las fundaciones en varias naciones, cimentadas sobre la dedicaci&#243;n de numerosos sacerdotes y de personas consagradas. Actualmente los Legionarios de Cristo tienen tres obispos, unos setecientos cincuenta sacerdotes y cerca de dos mil quinientos aspirantes, novicios y religiosos en formaci&#243;n, con centros establecidos en 20 pa&#237;ses del mundo; y el Regnum Christi cuenta actualmente con setenta mil miembros; procedentes de unas cuarenta nacionalidades distintas. Algunos de los cofundadores fallecieron antes que &#233;l, dejando fama de vida ejemplar, entre ellos los PP. Francisco Orozco Y&#233;pez, Herminio Morelos, Faustino Pardo, Adalberto Valenzuela, Antonio Lagoa, Rafael Arum&#237;, Jos&#233; Mar&#237;a Escribano, Javier Tena y Carlos Mora. <br><br>El P. Maciel fue uno de los impulsores de la renovaci&#243;n de la formaci&#243;n sacerdotal posterior al Concilio Vaticano II. Insisti&#243; en la imitaci&#243;n y seguimiento de Cristo y en la importancia de la formaci&#243;n humana. En unas d&#233;cadas de cierre y lenta reapertura de seminarios en Iglesia, la Legi&#243;n de Cristo abri&#243; veinte seminarios menores, nueve noviciados y cuatro centros de humanidades, filosof&#237;a y teolog&#237;a para la formaci&#243;n de los religiosos legionarios. El Centro de estudios superiores de los legionarios de Cristo en Roma forma hoy m&#225;s de 400 religiosos. El P. Maciel public&#243; La formaci&#243;n integral del sacerdote (Madrid 1990), libro sucesivamente traducido a ocho idiomas en el que trata algunos temas que luego abordar&#237;a la exhortaci&#243;n apost&#243;lica postsinodal Pastores dabo vobis (1992). Se interes&#243; por apoyar con asesor&#237;a, personal o recursos a algunos seminarios de di&#243;cesis particularmente necesitadas. Su inquietud principal en este campo fue la formaci&#243;n de formadores de sacerdotes diocesanos, tema del que habl&#243; con Juan Pablo II por primera vez el 27 de enero de 1980. En 1985, con la ayuda de formadores legionarios experimentados, dio origen al Centrum pro educatoribus seminariorum y, en 1991 y 2001, fund&#243; dos seminarios mayores en Roma y en Sao Paulo (Brasil), para una preparaci&#243;n selecta del clero secular, en los que, para finales de 2007, se hab&#237;an preparado casi quinientos sacerdotes. Bajo su impulso, en los a&#241;os 90 los legionarios de Cristo fundaron un centro para la formaci&#243;n de sacerdotes diocesanos y la revista Sacerdos. En 2004, la Legi&#243;n de Cristo estableci&#243; el Instituto Sacerdos para coordinar y proyectar varias de estas iniciativas que buscan ayudar al clero diocesano. Deseando orientar el estudio de las ciencias eclesi&#225;sticas en plena adhesi&#243;n al magisterio de la Iglesia, el P. Maciel, apoyado en un grupo de sacerdotes legionarios con amplia experiencia acad&#233;mica, fund&#243; en Roma el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum (1993), en el que nacer&#237;a la primera facultad eclesi&#225;stica de Bio&#233;tica del mundo (2001). En 1986, un grupo de sacerdotes legionarios, animados por el P. Maciel, lanz&#243; la revista de cultura cat&#243;lica &#171;Ecclesia&#187;, en la que escribir&#237;a, entre otros, el Card. Joseph Ratzinger, futuro Papa Benedicto XVI.<br><br>Una aportaci&#243;n del P. Maciel al servicio de los dem&#225;s ha sido la puesta en marcha, principalmente a partir del Regnum Christi, de una red internacional de voluntariado cat&#243;lico que ha movilizado, cientos de miles de personas en distintas &#225;reas apremiantes de la vida social y eclesial. En una &#233;poca de evidentes necesidades educativas en Am&#233;rica Latina, este sacerdote fund&#243; el Instituto Cumbres (1954), primera obra apost&#243;lica de la Legi&#243;n de Cristo, y la Universidad An&#225;huac (1964), ambas en la Ciudad de M&#233;xico. Cont&#243; con la ayuda de varios sacerdotes legionarios, que hicieron posible estas fundaciones. Estas dos instituciones ser&#237;an las pioneras de una cadena educativa que ha superado ya los doscientos centros, alcanzando a unos 130.000 alumnos en veinti&#250;n pa&#237;ses entre las que se encuentran 17 universidades y 40 centros de educaci&#243;n superior. Desde mediados de los a&#241;os 60, el P. Maciel promovi&#243; clubes juveniles de formaci&#243;n cristiana y cre&#243;, en colaboraci&#243;n con sacerdotes legionarios y miembros del Regnum Christi, la organizaci&#243;n de adolescentes cat&#243;licos ECYD (a&#241;os 70) y la red de ni&#241;os NET (Nueva Evangelizaci&#243;n para el Tercer milenio, a&#241;os 90). En los a&#241;os 70, impuls&#243; algunas instituciones en favor de la familia, como FAME y Alfa y Omega. Bajo el liderazgo de los miembros del Regnum Christi, desde 1986, los grupos de Juventud Misionera y, a&#241;os despu&#233;s, de Familia Misionera&#184; Color Misionero (ni&#241;as), Fuego Misionero (ni&#241;os) han colaborado peri&#243;dicamente en la atenci&#243;n religiosa de un n&#250;mero creciente de poblaciones con poca presencia sacerdotal. En el a&#241;o 2007, fueron 70,000 los misioneros durante la Semana Santa. Entre los misioneros de Semana Santa se encontraban tambi&#233;n decenas de miles de catequistas locales animados por los Evangelizadores a Tiempo Completo, un apostolado que, desde 1989, forma y acompa&#241;a agentes de pastoral que se dedican a tiempo completo a animar la catequesis y la vida cristiana bajo la direcci&#243;n de sus p&#225;rrocos y ...<br><br> <br> obispos. Actualmente, 672 evangelizadores de tiempo completo trabajan en 56 di&#243;cesis de cinco pa&#237;ses. Desde 1996, a las misiones populares de evangelizaci&#243;n se sumaron varias misiones m&#233;dicas. El P. Maciel ide&#243; el instituto catequ&#233;tico pontificio Escuela de la Fe (1976), actualmente presente en diez pa&#237;ses del mundo. Para la evangelizaci&#243;n de los mass media, apoy&#243; el inter&#233;s de varios sacerdotes legionarios y miembros del Regnum Christi de desarrollar algunos medios de alcance nacional e internacional como las estaciones de radio y televisi&#243;n &#8220;Hombre Nuevo&#8221; y &#8220;Guadalupe Radio&#8221; en Los &#193;ngeles (California, USA), el portal cat&#243;lico en Internet Catholic.net y el semanario norteamericano &#8220;National Catholic Register&#8221;. En 2004, con la ayuda generosa de miembros del Regnum Christi, cre&#243; la Fundaci&#243;n Altius con el fin de agrupar distintas iniciativas de caridad a favor de los necesitados que hab&#237;an surgido en el seno de las instituciones por &#233;l fundadas desde los a&#241;os 60, como la red de colegios para personas de escasos recursos Mano Amiga, que cuenta hoy con veintiocho colegios en siete pa&#237;ses, los cuatro complejos habitacionales CIDECO (M&#233;xico y El Salvador) para damnificados por desastres naturales y varios programas de asistencia econ&#243;mica y sanitaria.<br><br>Con el deseo de salir al paso de necesidades particulares de la Iglesia manifestadas por los Sumos Pont&#237;fices, el P. Maciel acometi&#243; diversas obras. Destacan la construcci&#243;n en Roma de la iglesia nacional mexicana consagrada a la Virgen de Guadalupe (1958), el env&#237;o de vocaciones europeas y norteamericanas a Am&#233;rica Latina desde los a&#241;os 50, el incremento de la presencia evangelizadora en Europa desde los a&#241;os 90, la preparaci&#243;n e inicio del apostolado del Regnum Christi en pa&#237;ses de Asia desde la segunda mitad de esa d&#233;cada y la participaci&#243;n en encuentros entre responsables de los nuevos movimientos cat&#243;licos.<br><br>Por invitaci&#243;n del Santo Padre Juan Pablo II, el P. Maciel particip&#243; en los s&#237;nodos de los Obispos sobre la formaci&#243;n sacerdotal (1990), sobre la vida consagrada (1994), sobre Am&#233;rica (1997) y en la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo (1992). Particip&#243; en la presentaci&#243;n oficial a la prensa de la exhortaci&#243;n Pastores dabo vobis (1992) y en dos congresos organizados por dicasterios de la Santa Sede (1995 y 2000). Juan Pablo II le nombr&#243;, en 1993, miembro de la Comisi&#243;n Interdicasterial Permanente para una Distribuci&#243;n m&#225;s Equitativa del Clero en el Mundo y, en 1994, consultor de la Congregaci&#243;n para el Clero. <br><br>Despu&#233;s de dirigir la congregaci&#243;n durante sesenta y cuatro a&#241;os, el P. Maciel no quiso aceptar, en enero de 2005, una ulterior reelecci&#243;n como director general. Prefiri&#243; que fuese otro sacerdote de la congregaci&#243;n quien, en vida del fundador, asumiese ya esta responsabilidad. Por esta raz&#243;n, el Cap&#237;tulo General eligi&#243; a un nuevo director general en la persona del P. &#193;lvaro Corcuera Mart&#237;nez del R&#237;o.<br><br>El P. Maciel pas&#243; sus &#250;ltimos a&#241;os, en una vida reservada de oraci&#243;n, con un esp&#237;ritu de obediencia, sumisi&#243;n y amor a la Iglesia cat&#243;lica a la que tanto am&#243; y ense&#241;&#243; a amar, buscando que la Congregaci&#243;n estuviese siempre centrada en el amor a Cristo y en la adhesi&#243;n y servicio totales al Papa y a la Iglesia. Quiso que, en el lugar de su sepultura, hubiese una imagen de la Virgen de Guadalupe a cuyos pies fue ordenado sacerdote.<br><br>En el libro de Jes&#250;s Colina &#171;Mi vida es Cristo&#187;. Entrevista a Marcial Maciel (Madrid 2003), el P. Marcial Maciel dej&#243; publicada una s&#237;ntesis de su pensamiento. Para &#233;l, la experiencia del amor de Dios, evidenciado sobre todo en la encarnaci&#243;n del Verbo para nuestra salvaci&#243;n, es el punto de partida de una vida cristiana aut&#233;ntica, entendida como b&#250;squeda de correspondencia a ese amor. Por eso, el carisma de la Legi&#243;n de Cristo y del Movimiento Regnum Christi consiste en &#171;conocer, vivir y predicar el mandamiento del amor que Jesucristo Redentor vino a traernos por su Encarnaci&#243;n&#187; (Decreto de la Congregaci&#243;n para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost&#243;lica Prot. n. R. 111- 1/2004). La espiritualidad legionaria y del Regnum Christi es cristoc&#233;ntrica, es decir, insiste en el encuentro personal con Cristo, a quien hay que conocer, amar, imitar y comunicar. La autenticidad del cristianismo se prueba en la caridad evang&#233;lica, en el &#171;amor sincero y aut&#233;ntico a nuestros hermanos, a imitaci&#243;n de Cristo&#187; (&#171;Mi vida es Cristo&#187;, Madrid 2003, p. 90), y una de sus manifestaciones necesarias es la benedicencia, el hablar siempre bien de los dem&#225;s. El amor sincero a Cristo y a los dem&#225;s debe desembocar adem&#225;s en el dinamismo apost&#243;lico, que, como expresi&#243;n de amor, habr&#225; de buscar las acciones m&#225;s eficaces para difundir ese amor entre el mayor n&#250;mero de personas con la mayor profundidad posible. Esta tarea, si bien nace de una convicci&#243;n muy personal, no puede desempe&#241;arse individualistamente, sino s&#243;lo en &#237;ntima uni&#243;n con la Iglesia fundada por Cristo, la cual hace posible el encuentro y la comuni&#243;n con &#201;l; por esto, el P. Maciel concibi&#243; la Legi&#243;n de Cristo, el Movimiento Regnum Christi y sus apostolados como instrumentos al servicio de la Iglesia, del Papa y de los obispos y p&#225;rrocos. Quienes viven este carisma insisten mucho &#171;en el car&#225;cter apost&#243;lico de la vocaci&#243;n cristiana&#187; porque, como el mandamiento de la caridad, tambi&#233;n el mandato misionero de Jesucristo se dirige a todos sus disc&#237;pulos y todos los bautizados que tienen un &#171;compromiso de santidad y de evangelizaci&#243;n&#187; (&#171;Mi vida es Cristo&#187;, Madrid 2003, p. 154). De aqu&#237;, la importancia que el Regnum Christi ha dado al papel espec&#237;fico de los laicos, al lado del de los cl&#233;rigos, en la realizaci&#243;n de la misi&#243;n de la Iglesia.<br><br>Al fundar y desarrollar obras al servicio de la Iglesia y de la sociedad, el P. Marcial Maciel siempre consider&#243; a Dios el protagonista de las gracias que han recibido las miles de personas beneficiadas por lo que &#233;l y muchos sacerdotes y seglares cofundadores con &#233;l han hecho para realizar la Congregaci&#243;n de los Legionarios de Cristo y el Movimiento de apostolado Regnum Christi.<br><br> <br><br> <br> <br> <br>]]></content:encoded>
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